Dreame - Un choque del destino
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Un choque del destino
book-rating-imgREADING AGE 18+
3_mls
Romance
ABSTRACT
En una tarde cálida de la ciudad, el tráfico avanzaba lento. Los carros tocaban bocina y la gente caminaba rápido tratando de llegar a sus destinos. Entre ese movimiento iba mía , una chica morena de cabello largo, brillante y bien cuidado que le caía hasta la mitad de la espalda. Tenía una mirada fuerte y una sonrisa que iluminaba cuando aparecía. Al mismo tiempo, por la misma avenida, conducía Eric , un hombre alto, elegante y fornido. Vestía una camisa blanca bien ajustada y un reloj que brillaba con el sol de la tarde. Manejaba con tranquilidad, escuchando música suave. Pero en un segundo todo cambió. Mía frenó de repente porque el carro de adelante se detuvo. Adrián, que venía detrás, no alcanzó a frenar completamente. ¡PUM! No fue un golpe fuerte, solo un pequeño choque que hizo que ambos bajaran del carro de inmediato. —¿Pero tú no viste que yo frené? —dijo Valeria cruzándose de brazos. —Claro que lo vi, pero frenaste muy de repente —respondió Adrián un poco molesto. —¡Porque el carro de adelante frenó! —Bueno, pero igual... La discusión comenzaba a subir de tono cuando un señor mayor que había visto todo se acercó con calma. —Tranquilos, muchachos —dijo con una sonrisa—. Eso fue un accidente leve. Lo mejor es reportarlo y intercambiar sus números por si necesitan cualquier cosa. Los dos se quedaron en silencio unos segundos. Se miraron... y la molestia empezó a desaparecer. Eric suspiró. —Bueno... creo que el señor tiene razón. Mía también relajó los hombros. —Sí... mejor hacemos eso. Sacaron sus teléfonos. —Anota —dijo Eric—: 829... Mía guardó el número y por primera vez sonrió. —Bueno... al menos no fue tan grave. Antes de irse, Eric dijo con una pequeña risa: —Si quieres... para compensar el susto... podríamos tomar un café algún día. Mía levantó una ceja. —¿Me estás invitando a salir después de chocarme el carro? —Digamos que fue una forma muy original de conocernos. Ella pensó unos segundos... y aceptó. —Está bien. Pero tú pagas el café. —Trato hecho. ⸻ Días después... Llegó el día de la cita. Mía  llegó a una cafetería elegante. Llevaba un vestido sencillo que resaltaba su piel morena y su cabello largo suelto. Cuando entró... lo vio. Eric estaba sentado cerca de la ventana. Alto, elegante, con una camisa azul oscuro. Se levantó al verla. —Hola... —dijo sonriendo. —Hola... —respondió ella. Hubo un pequeño silencio... pero no era incómodo. Era ese tipo de silencio que aparece cuando dos personas sienten que algo especial está empezando. Eric se rió un poco. —Nunca pensé que un accidente de tránsito terminaría en una cita. Mia también sonrió. —A veces los choques no dañan carros... a veces solo juntan destinos. Y sin saberlo, ese pequeño choque había sido el comienzo de una historia que ninguno de los dos olvidaría jamás. ❤️